
LA MONTAÑA, EL MONOLITO
14.mar.2026—12.jul.2026
Sala María E. Somoza
Acuñando el término minimalismo orgánico para describir su proceso, Gisela Colón desarrolla un cuerpo de obra que explora la interconexión de las fuerzas que —a distintas escalas— componen y sostienen el universo. A través de esculturas, pinturas, instalaciones, video y sus emblemáticos monolitos, la artista invita a considerar los movimientos astronómicos, geológicos y metafísicos como manifestaciones de una misma energía vital.
La Montaña, El Monolito, presentada en Puerto Rico —tierra natal de la artista— revela las profundas maneras en que la geografía, la geología y la materia primordial del archipiélago han moldeado tanto su historia personal como su práctica artística. Las cordilleras que atraviesan la topografía montañosa del archipiélago permanecen como una presencia constante en su imaginario, acompañándola a lo largo de sus desplazamientos vitales—desde sus años en la diáspora en Los Ángeles hasta sus recorridos por territorios remotos alrededor del mundo. Estas formas montañosas informan decisivamente la verticalidad, la masa y la resonancia espiritual de sus monolitos, arraigando su práctica global en la memoria del lugar.
Puerto Rico como contexto añade varias capas de contenido adicional a su obra. Sin condicionar su lugar de enunciación ni opacar sus posibilidades discursivas, la aparición de este trabajo en el archipiélago se vincula inevitablemente a las conversaciones sobre el derecho al territorio y la mirada hegemónica sobre la naturaleza. La materialidad constitutiva de las obras y la iridiscencia de los pigmentos —su capacidad de atrapar la luz y transformarla— le acercan conceptualmente a una experiencia corpórea que provoca una reflexión acerca de la luz y lo que lo que ella ilumina.
Esta muestra suma las investigaciones de Colón al legado de artistas y referentes estéticos que apuntan desde el Caribe y sus respectivas diásporas al replanteamiento del paisaje como sujeto que define nuestro imaginario cultural. En ese sentido, el lugar —llamémosle: territorio, terruño, contexto o circunstancia— sirve como plataforma y vehículo sobre el cual se vinculan las experiencias de arraigo de la artista con la poética de los materiales que se activan a través de su proceso creativo. Colón, en un espíritu similar al de los artistas del barro y los escultores dedicados al diseño de intervenciones directas en la naturaleza, aporta una declaración de propósito que nos invita a reimaginar nuestro vínculo con la tierra en una temporalidad que trasciende las cronologías humanas.
Colón, quien ha sostenido una trayectoria artística de reconocimiento internacional, celebra con esta exposición en el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico su primera retrospectiva en el archipiélago.
Esta exhibición ha sido posible en parte gracias a: Teiger Foundation y la Comisión Especial Conjunta de Fondos Legislativos para Impacto Comunitario.
Apoyo Institucional: Wallace Foundation, Mellon Foundation, Ford Foundation, Getty Foundation, Terra Foundation for American Art, Fondo Flamboyán para las Artes, Banco Popular y AeroNet Wireless Broadband.
Agradecimiento especial a: Walter Otero Contemporary Art y Wendy’s.
OBRAS EN SALA

